CUANDO DIOS PODA: CERRANDO EL AÑO CON FE, PROPÓSITO Y ESPERANZA
Un mensaje del CEO de World Connect
Al cerrar este año, miro atrás con gratitud, humildad y profunda reflexión. No ha sido un año fácil, pero sí ha sido un año significativo. Por encima de todo, ha sido un año marcado por la bondad innegable de Dios.
Vivimos en un mundo donde el cambio avanza a un ritmo acelerado. Muchos recordamos cosas que parecían permanentes: Blockbuster, los VHS, rebobinar cassettes a mano, los reproductores de DVD, incluso la emoción de ver encenderse el MSN Messenger y saber que podíamos hablar en tiempo real con alguien que no estaba físicamente presente. Esos recuerdos despiertan nostalgia, pero también nos enseñan una gran verdad.
Lo único constante en esta vida es el cambio.
Todo cambia… excepto Dios.
En World Connect hemos aprendido que adaptarnos no es opcional, es esencial. No solo como empresa, sino como personas. Resistirse al cambio puede parecer más seguro, pero la historia nos recuerda que la inmovilidad tiene un precio.
Abrazar el cambio sin temor
Como organización hemos tomado una decisión clara:
Ya no lloramos por la leche derramada; aprendemos a comprar más leche.
World Connect siempre ha sido resiliente. Mucho antes de que existieran los portales digitales, ya estábamos innovando: fotografiando cartas para que los traductores trabajaran desde casa, creando sistemas flexibles y eficientes. Cuando los portales finalmente llegaron, no nos sorprendieron; confirmaron que Dios ya nos había estado preparando.
Sin embargo, este año trajo una prueba más profunda.
El cierre de los portales en Perú y Bolivia representó cerca del 40 % de nuestra producción total. Perú, el primer país donde comenzamos a ofrecer servicios de traducción, dejó de formar parte de nuestra estructura operativa. Lo sentí profundamente.
Y es aquí donde la fe marca la diferencia.
El tiempo de la poda
En la Biblia y en la vida, la poda no es castigo.
La poda es intención.
Un jardinero no poda porque el árbol esté fallando, sino porque ve lo que puede llegar a ser. Corta con visión. Quita lo que limita el crecimiento futuro.
Creo firmemente que Dios ha estado podando a World Connect.
Meses antes de que estos cierres ocurrieran, en mis tiempos íntimos con Dios, sentí una advertencia clara: venía una temporada de prueba. No con cifras ni detalles, sino con preparación espiritual. Y cuando unas puertas se cerraron, otras comenzaron a abrirse. Justo antes de los cierres, República Dominicana empezó a crecer de manera exponencial.
No fuimos abandonados.
Fuimos redirigidos.
De obstáculos a oportunidades
Todo depende de la perspectiva.
Donde algunos ven crisis, nosotros vemos un llamado a la invención.
Donde otros ven desánimo, nosotros miramos con expectativa cómo Dios se manifestará.
Esta poda nos ha alineado más claramente con nuestro verdadero propósito:
Ser más eficaces
Administrar bien nuestros recursos
Honrar a nuestros colaboradores
Trabajar con excelencia e integridad
La fe nos sostiene cuando los números parecen inciertos. Esa es una de las cosas que nos hace distintos. Nuestra esperanza no depende de portales, clientes o proyectos específicos. Viene de Dios y de las puertas que Él abre, no de las que cierra.
El impacto ha sido mayor de lo que muchas veces imaginamos.
Mirando hacia adelante con expectativa
Si hoy sigues siendo parte de World Connect, no es casualidad. Has atravesado la poda. Y ahora nos preparamos para el crecimiento, para el siguiente tramo que Dios tiene preparado.
Entramos en una etapa de transformación. La inteligencia artificial, nuevos procesos y nuevas formas de trabajo serán cada vez más comunes. Pero el cambio no nos amenaza; nos afina.
A veces es necesario soltar lo familiar para recibir algo mejor.
Mi invitación al cerrar este año es sencilla:
Cambiemos la óptica.
No temamos a la adversidad.
Confiemos en que la poda no es mala.
Y miremos el futuro no con ansiedad, sino con expectativa.
Dios ha sido bueno.
Y aún no ha terminado.
Con gratitud y esperanza,
César Ausejo
CEO – World Connect